
El orden se establece escalando desde la manipulación conceptual absoluta hasta la maestría especializada más pura:
Yukaribaba (Innocent Zero) de Mashle ocupa el vértice al ser la definición misma de mago omnipotente, cuya hechicería le permite reescribir las leyes fundamentales del universo—como la gravedad, la muerte o la realidad misma—sin restricciones de mana o lógica, situándolo en un plano cósmico donde la magia es sinónimo de creación y aniquilación divina; le sigue
Merlin de Nanatsu no Taizai, quien encarna el conocimiento arcano infinito, capaz de imponer conceptos como "Infinity" para eternizar sus hechizos y crear barreras absolutas que ni seres divinos pueden violar, demostrando un dominio sobre el espacio, el tiempo y la percepción que trasciende milenios; en tercer lugar,
Ainz Ooal Gown de Overlord representa la supremacía mágica sistémica y táctica, con un arsenal de más de 700 hechizos que incluyen insta-kills que ignoran inmunidades y rituales de escala masiva, respaldado por una inteligencia fría que optimiza cada hechizo como una pieza de un juego;
Magane Chikujoin de Re:Creators rompe la cuarta pared al poseer una magia basada en el "Kotodama", que le permite manipular la realidad a través de la narrativa y el engaño, haciendo que cualquier mentira creíble se convierta en verdad, un poder meta-ficcional que opera a nivel de guión y causalidad; y cierra el top 5
Fuegoleon Vermillion de Black Clover, el epítome del mago de batalla elemental, cuyo contrato con el espíritu de fuego Salamandra eleva la magia tradicional a un nivel cataclísmico, con llamas que queman el mana mismo y un poder ofensivo que rivaliza con desastres naturales, demostrando que la especialización extrema en un elemento puede alcanzar la cima del poder mágico convencional. Esta jerarquía va desde quienes redefinen la realidad con un pensamiento hasta quienes perfeccionan una rama de la hechicería hasta sus límites absolutos.